Todo lo que la comunidad pidió, quién lo pidió, y lo que el mundo hizo con ello.
| Quién | Peticiones | Concedidas | Cambiadas | Rechazadas |
|---|---|---|---|---|
| Brume | 1 | 0 | 0 | 1 |
| lanternfish | 2 | 1 | 1 | 0 |
| Maraval | 2 | 1 | 1 | 0 |
| Oskel_77 | 2 | 1 | 1 | 0 |
| saltmarsh_june | 2 | 1 | 0 | 1 |
| tidewright | 2 | 1 | 1 | 0 |
| Vey | 1 | 0 | 0 | 1 |
Todo empezó con Maraval, que pidió a la isla un pueblo nuevo: los Hesari, que pensaran y vivieran juntos. Las leyes lo concedieron, pero cobraron su precio: lo pedido valía más de lo que un dios puede dar gratis, y a cambio los Hesari comerían más que nadie de su tamaño, criarían despacio, no aguantarían la sequía, serían frágiles y cazarían mal.
«May the harvest of Llaness be so great that it will not fit in its granaries», pidió tidewright. La siguiente cosecha de Llaness vendría bendecida. Las leyes lo cambiaron: ningún dios puede hacer que la tierra dé más de la mitad de lo que da: fue una buena cosecha, no una que desbordara los graneros.
«Let drought fall on the whole island for ten years», pidió Oskel_77. Una estación seca cayó sobre los campos de Llaness. Las leyes lo cambiaron: las leyes no conceden a un dios más que una estación y una región: la sequía cayó solo sobre Llaness, y solo una estación.
«May Londruin make the people keep their grain», pidió lanternfish. Londruin lo vio en sueños: un camino, racionar el grano, que nadie le obligaba a tomar. Las leyes lo cambiaron: ningún dios manda en lo que decide un pueblo: la visión no ordenó nada, solo señaló un camino.
«May the grain of Stianess rot», pidió saltmarsh_june. No ocurrió: una bendición que quita no es una bendición, y las leyes no la dejaron pasar.
«May it rain on the other side of the mist», pidió Vey. No ocurrió: nadie sabe qué hay tras la niebla, ni siquiera los dioses, y lo que no se ve no se toca.
«A good harvest for those who went to Zailira», pidió tidewright. La siguiente cosecha de Zailira vendría bendecida.
«May Lluisllue dream of better days», pidió lanternfish. Lluisllue lo vio en sueños, y despertó con otro ánimo.
«Drought on Llaness, let them learn», pidió Oskel_77. Una estación seca cayó sobre los campos de Llaness.
«Rain for Llaness again, please», pidió Brume. No ocurrió: no había sequía que romper, y una lluvia sin sequía no es nada que las leyes concedan.
«May the sky tell Sandresgo that their time is running out», pidió Maraval. Los Methllerk vieron la señal en el cielo, y la leyeron como un mal augurio sobre Sandresgo.
«Bread for Mueness», pidió saltmarsh_june. La siguiente cosecha de Mueness vendría bendecida.