Sauslaurk nació en el común, sin casa ni nombre en las crónicas, y entró en la casa Duinskand al casarse con Lathzeth. Era ambiciosa, codiciosa y leal, y tenía buena mano para mandar. Dio nombre a la casa Duinskand, y a su lema: «Lo de uno es de todos». Vivió bajo los gobiernos de Skairkta, Londruin, Daunmend, Mondrais, Manra y Densond. Vio fundar Zailira. Conoció el hambre en Mueness. Murió de vejez, en el verano del año 120, a los 65 años. Con su muerte se apagó la casa Duinskand.